Casi todas las páginas de métricas cuentan a sus visitantes. Esta cuenta lo que puede medir de sí misma — y deja escrito, con su causa, lo que ha decidido no saber de ti. Los huecos de abajo no son un fallo: son el producto.
Leyendo counters.json…
El contador que todavía no existe
Cuando instalas PreceptorOS y hablas con tu modelo local, tu propia instancia lleva la cuenta de lo que gasta. Ese número — 50 000 tokens de tu máquina, 0 de la nube — es tuyo y se queda en tu máquina.
Aquí arriba sale NO_DATA a propósito: esta web no rastrea a nadie,
así que no tiene forma legítima de saberlo. El hueco está
preparado en el JSON para el día en que alguien quiera contarlo él —
un reporte voluntario y firmado a mano, no una medición a tu espalda. Hasta que
exista ese camino, la cifra no se inventa.
Dicho de otra forma: preferimos una página con huecos honestos a una página llena de números que no podríamos defender.